Papá, mamá… no fue la LOGSE (el libro)

Portada del libro

Portada del libro

Éste es el verdadero motivo por el que creé este blog: permitir a todas las personas interesadas descargar gratuitamente el libro que he escrito durante los últimos tres años. Una visión personal del sistema educativo y una búsqueda de algo distinto.

Aprovecho para agradecer a Rafael Teva su ayuda con el cambio de formato para los que tenéis eReader (perdón por el descontrol del “Índice”, la informática a veces tiene estas cosas…).

Descargar en PDF: Papa,mama_nofuelaLOGSE (enlace reparado)

Descargar en ePUB: Papa,mama_nofuelaLOGSE

Descargar en MOBI: Papa,mama_nofuelaLOGSE

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Al principio, ilusa de mí, lo mandé incluso a editoriales… Unas lo rechazaron, otras ni se molestaron en contestar. ¿Pero qué haces cuando ves que lo que tenías planeado no funciona? Pues no sé que harán otros, pero a mí me da por evolucionar, como los Pokemon. Así que decidí unirme a la creciente multitud que opta por compartir su trabajo de forma gratuita, por el simple placer de difundir cultura, ideas, propuestas… y mandar a tomar viento esa obsesión por los beneficios – mira el lado bueno, si te parece un coñazo no has pagado ni un euro por él -. Así que este libro está publicado con Licencia Creative Commons. Esto te permite fotocopiarlo, compartirlo por email o en redes sociales, hacer un vídeo, imprimirlo y prenderle fuego… cualquier cosas menos sacarle dinero.

Qué vas a encontrar en estas páginas:

  • una alumna muy cabreada por lo que vivió durante años.
  • una educadora social aún más enfadada porque las cosas no han cambiado mucho.
  • algunas ideas sobre por qué falla el sistema educativo con un tono poco “serio”.
  • ideas generales sobre el éxito de Finlandia en el informe PISA (si quieres ahorrarte muchas hojas, salta directamente al capítulo 8).
  • la experiencia de tres colegios en España que hacen las cosas de forma diferente (como antes, puedes pasar directamente al capítulo 9).
  • un epílogo un poco desconcertante.

Desde aquí quiero dar mi más sincero agradecimiento a todas las personas que han colaborado de alguna forma con este libro, en especial a Emilio y Elena del colegio Amara Berri de Donostia, Antonio de los centros educativos Waldorf y Mª Jesús de la cooperativa fundadora del colegio Andolina.

Para quejas, sugerencia, opiniones y amenazas no dudes en pasar por mi “oficina”: mariaperezmarin2@gmail.com

No fue la LOGSE, que no, que no…

Licencia Creative Commons
Papá, mamá… no fue la LOGSE por María Pérez Marín se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.

La democaja… o cómo formar ciudadanos

Hay muchas cosas en el tema educativo que no puedo cambiar. “Los deberes se hacen sentados” (aunque ya hayas pasado la mitad del día así), “tienes que memorizar los verbos irregulares en inglés para aprobar”, “no puedes decir que tu profesor es un gili****as” (por mucho que yo comparta tu opinión, y añada mentalmente tres o cuatro apelativos más de mi propio repertorio). Simplemente son normas que (de momento) no puedo cambiar…
Pero en medio de toda esa estúpida inercia, que a veces me lleva incluso a contradecir mis propios principios, también existen momentos de lucidez. La democaja fue uno de ellos.
Cuando un niño/a, te pregunta: “¿cuál es la manualidad de esta semana al acabar los deberes?” – ya entraré en ese combate en otro momento -, tienes dos opciones: buscar por Internet alguna actividad graciosa y facilita (sobre todo si no eres bueno con las artes) o dejar que ellos/as propongan sus ideas 🙂
Y una vez que les dejas opinar sobre eso… ¿por qué no sobre todo lo demás? Nunca me ha dado miedo que los usuarios de mi trabajo (es decir, niños/as y adolescentes) se quejen, me digan lo que no soportan y por dónde me puedo meter mis reflexiones… Normalmente, basta con darles unos minutos de espacio para que ellos/as mismos/as digan: “no me eches cuenta hoy, no sé qué me pasa”.
La democaja es mucho más que un lugar donde depositar ideas. Es un mensaje claro y directo “yo te escucho, lo que dices es importante para mí. Por tanto, te respeto, independientemente de tu edad”. Sé que da miedo, pero si desde niños/as no sienten que tienen la posibilidad de hablar, es más, que lo merecen.. ¿cómo lo harán cuando sean ciudadanos? La educación debe ser “para la vida”, y la vida es opinar, agradecer, criticar y decidir. ¿Somos valientes para aceptar eso?